Turismo seguro en tiempos de coronavirus: desde la distancia del carro

Aunque el coronavirus COVID-19 les ha obligado a cancelar excursión tras excursión durante meses, los guías en Israel se han propuesto seguir enseñando su país al turismo. Pero ante la pandemia, lo hacen de forma segura: a través de las ventanas de sus carros y respetando la distancia social.

Entre estos guías se encuentra Damián Kimel, un argentino residente en Israel que se ha visto obligado a innovar para poder seguir viviendo del turismo. Ahora sus tours son en un carro, con mascarilla, cuestionarios de salud y controles de fiebre. Los grupos son mucho más pequeños y los tours mucho más privados.

Desde que empezó a hacer excursiones desde su vehículo unas semanas atrás, Damián tiene que seguir medidas de higiene y de prevención inéditas impuestas por el Ministerio de Salud israelí. Su itinerario empieza por recoger a la familia o al pequeño grupo que hará el tour, estos rellenan un formulario sanitario, se toman la temperatura, se aseguran del uso adecuado de la mascarilla y por fin el tour empieza.

Algunos compañeros locales en el sector aun van más lejos en la prevención de cualquier contagio y hacen los tours en caravanas de carros. Cada persona o familia se cita en un punto de encuentro con su vehículo privado, y sin salir de él, hacen el tour mientras conducen por las atracciones turísticas. El guía va dando su explicación a través de una aplicación para teléfono llamada Zello, que emula a un walkie-talkie.

La industria del turismo ha sido una de las más afectadas tras el comienzo de la pandemia del COVID-19. Esta ha supuesto un parón importante a una racha positiva de turismo en el pequeño estado de Medio Oriente. Según el Ministerio de Turismo de Israel, más de 4,5 millones de personas visitaron el país en 2019. Esta cifra marcó un récord por tercer año consecutiva.

Las previsiones vaticinaban una situación igual o aún más positiva para 2020, pero nadie se esperaba que una pandemia global fuera la razón por la que el turismo haya casi tenido que echar a perder su temporada más fuerte, la del verano.

“En Israel, nos esperábamos que un conflicto o algún ataque terrorista podría poner en riesgo nuestro trabajo como guías, pero nunca nos imaginábamos que el culpable sería un virus que ha afectado al mundo entero”, comenta Damián.

El argentino, que lleva 4 años dedicándose al turismo, explica que nadie se preveía paralizar su trabajo de forma tan súbita. De trabajar entre 15 y 20 días al mes, pasó a anular la temporada de Semana Santa y la de verano.

Los guías no solo han tenido que cambiar la manera de trabajar, sino que los clientes también son diferentes. Damián antes guiaba a turistas provenientes de Latinoamérica en grupos pequeños, grandes, de peregrinos cristianos, evangélicos y judíos, y con empresas. En la actualidad, su público son residentes en Israel, aunque la mayoría siguen siendo latinos.

“Las familias latino-israelíes se están animando a conocer más en profundidad el país en el que viven. En el contexto actual, buscan distraerse y se llevan una grata sorpresa al descubrir aspectos totalmente desapercibidos en su día a día”, explica Damián.

Ahora, el éxito de agosto depende del interés local. Sin embargo, las expectativas son muy diferentes. El año pasado, el turismo doméstico produjo 12 mil millones de Shekel (3,52 mil millones de dólares estadounidenses) mientras que el internacional creó más del doble de beneficio (6.740 millones de dólares).

El aeropuerto internacional Ben Gurion de Tel Aviv, el principal de entrada al país, disminuyó al mínimo su actividad desde marzo cuando el Gobierno del país cerró sus fronteras a extranjeros. Desde entonces, el turismo internacional se paró de golpe y los guías se han visto obligados a depender de la clientela nacional que tampoco puede salir de Israel en sus vacaciones.

Algunos guías en Israel pensaron que en agosto podrían volver al ritmo normal de unos de los meses de más turismo en Israel. Sin embargo, eso no ha sido así y, aunque se mantienen optimistas, algunos no vean un regreso del turismo hasta abril de 2021. “Sabemos que algún día volveremos a guiar como antes, pero es posible que al turismo le cueste mucho recuperarse”, se lamenta Damián.

Mira también: