Limpiar las playas de Tel Aviv, el granito de arena de los voluntarios

Un equipo de voluntarios liderado por una peruana residente en Israel se ha propuesto a limpiar las playas de colillas y de plástico

Por: Miriam Barchilón

El encanto de las playas de Tel Aviv se ha visto ensombrecido en los últimos años por la cantidad de basura en la arena. Por ello, una peruana residente en Israel ha organizado a un grupo de voluntarios. Su misión es limpiar las costas y liberarla de colillas, plásticos y todo tipo de residuos generados por el ser humano.

Cada domingo, Elizabeth Starks cita en la playa de Tel Aviv a todo el que quiera ayudar a recoger basura de la costa. Se colocan los guantes, agarran una bolsa y empiezan a recoger desechos: colillas de cigarrillos, vasos de plástico, bolsas de plástico, pantuflas, papel higiénico, incluso trozos de vidrio y todo aquello que la gente tira a la arena y las máquinas que limpian la playa no consiguen recolectar.

“El mar es tan bello, que no se merece que lo tratemos de esta manera. La gente tiene que cambiar la mentalidad para preservar y mantener el futuro de los niños. Esa es mi mentalidad, cuidar los tesoros comunes”, se lamenta Elizabeth. Con ese objetivo, la peruana junta a otros latinos y a cualquier persona que esté interesada en echar una mano.

Entre estos voluntarios se encuentran una pareja argentina, Andrés y Florencia Kaplan. Ellos empezaron a contribuir a la limpieza de las playas de forma individual hace ya seis años. Salían dos veces por semana a recoger basura de la costa en la ciudad del sur de Israel donde vivían antes, Eilat. Ahora se han unido a Elizabeth y a su grupo para seguir con su preocupación por mantener el mar limpio en su nueva ciudad, Tel Aviv.

“Queremos colaborar en lo que sea posible. Creemos que se puede influir en cómo la sociedad cuida de su costa, por ello intentamos generar un cambio en la conciencia de la gente”, cuenta Andrés. Su objetivo y el de su mujer es mantener las playas de Tel Aviv tan limpias como las montañas de su natal Patagonia.

Unas de las playas más contaminadas

Un informe de 2019 del Fondo Mundial para la Naturaleza (FMN) coloca a la costa de Tel Aviv como la tercera más contaminada de desechos plásticos de todo el Mediterráneo. De hecho, una tortuga muerta por una bolsa de plástico que la ahogaba fue lo que llevó a Elizabeth a organizar grupos semanales. “Esto no es saludable ni para los animales ni para los niños que se meten colillas en la boca mientras juegan en la arena”, critica la peruana.

Según Elizabeth, los guantes pasan de ser blancos a amarillos en dos horas de recoger tantas colillas. De hecho, los restos de cigarrillos son uno de los principales causantes de la suciedad de la playa. Estos tardan años en desintegrarse. “La gente tira las colillas como si fueran parte del paisaje. No sé si se dan cuenta del daño que causan al medio ambiente”, dice Andrés.

Parte de la actividad de la limpieza de playas, además de recoger basura, es juntarse en el bar de la playa para compartir preocupaciones, ideas y futuros proyectos sobre la sostenibilidad de la playa. En agradecimiento por su labor, el bar les provee de agua y de café gratuitamente, mientras que el equipo de mantenimiento de la playa de Tel Aviv les da bolsas y guantes.

“Nos parece interesante conocer a gente que tenga la misma ideología ecológica que nosotros”, justifica Florencia para unirse a este grupo de limpieza de playas. Sin embargo, aunque la preocupación por el medio ambiente del grupo es la misma, no todos tienen la misma esperanza.

“Sí que es verdad que ahora la gente está más concienciada, pero hay aún mucha más gente que ensucia. Aunque esté la papelera a su lado, muchos son incapaces de tirar su basura dentro”, argumenta Andrés. Por su parte, Elizabeth cree que mucha de esta gente no puede ser culpada porque no ha recibido la educación necesaria.

Este proyecto es solo el comienzo de los planes de Elizabeth para cuidar del “tesoro común” de la playa. “Hay que educarles desde jóvenes a cuidar de su naturaleza. Esta es la única manera de la que nuestra recogida de basura de ahora continúe teniendo su impacto en el futuro”, explica Elizabeth. En su ímpetu por cuidar de la salud ecológica de las costas, la peruana también ha empezado a organizar grupos de limpieza de playas con colegios de la ciudad. “Lo importante es que todos pongamos nuestro granito de arena, valga la redundancia”, afirman Andrés y Florencia.

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