Lengua muerta
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Durante siglos, el hebreo fue una lengua muerta que dejó de transmitirse de generación en generación. En el siglo XIX resurgió para convertirse en uno de los idiomas oficiales de Israel.

El hebreo es el único caso conocido de una lengua muerta que volvió a ser utilizada. Su uso era solamente litúrgico y académico. Actualmente es el idioma oficial del Estado de Israel junto con el árabe. Es una lengua hablada, escrita y leída por más de seis millones de personas dentro de Israel y por las comunidades judías de la Diáspora, en más de 80 países.  

El hebreo es una lengua con treinta y tres siglos de historia en los que ha sufrido diversos procesos de cambio lingüístico. Existen diferencias entre el hebreo antiguo y el hebreo moderno en pronunciación, gramática y léxico aunque ambas lenguas están emparentadas.


Lenguas en peligro de extinción 

Según el “Atlas de las lenguas en peligro” de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), de las 7.000 lenguas que se hablan en el mundo, aproximadamente 3.000 estarían en riesgo de desaparecer en las próximas décadas. Los datos del informe son significativos: el 96% de los habitantes del planeta hablan el 4% de las lenguas existentes del mundo. Y por el contrario, solamente el 4% de la población mundial habla el 96% de los idiomas.


¿Cómo se puede evitar que muera una lengua?

Para que una lengua siga viva debe utilizarse de manera cotidiana. Según el especialista Jairo J. García Sánchez, profesor del departamento de Filología, Comunicación y Documentación de la Universidad de Alcalá (Madrid), se puede evitar que una lengua muera mediante políticas lingüísticas y educativas que promocionen su mantenimiento y su uso desde el propio ámbito familiar.


Del hebreo antiguo al hebreo moderno

En el siglo IV, el idioma hebreo antiguo desapareció como lengua de uso común y dejó de hablarse luego de un período de decadencia que se había iniciado con la última de las guerras judeo-romanas (la rebelión de Bar Kojba), el posterior exilio de la población judía y la prohibición de la religión. Aunque siguió utilizándose en la literatura, en la liturgia y con propósitos académicos. El hebreo moderno fue recuperado por el sionismo, a finales del siglo XIX, gracias al trabajo de Eliezer Ben Yehuda.


El renacimiento del idioma hebreo

Eliezer Ben Yehuda fue el principal artífice y responsable del renacimiento y la reimplantación del idioma hebreo como lengua hablada y escrita en la actualidad.

En 1881, Ben Yehuda se puso a trabajar en una nueva lengua que pudiese reemplazar al yiddish y otros dialectos regionales como medio de comunicación habitual entre los judíos. Crió a su hijo íntegramente en hebreo y rechazó exponerlo a otros idiomas durante su niñez para demostrar que era posible revivir el hebreo.

En 1884, comenzó a publicar un periódico en hebreo llamado El ciervo, que apoyaba el Sionismo.

Gracias a su esfuerzo y perseverancia, a principios del siglo XX, el hebreo había avanzado para convertirse en la lengua principal de la población judía en Palestina durante el Gobierno británico de Palestina y luego en la posterior fundación del Estado de Israel.

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