Encuentran en Jerusalén una moneda de hace 2.000 años con inscripción reveladora sobre el orígen judío de la ciudad

La moneda de bronce descubierta durante unas excavaciones arqueológicas llevadas a cabo por la Autoridad de Antigüedades de Israel en la Ciudad de David, tiene la inscripción “Año dos de la liberación de Israel” y en el reverso aparece la palabra “Jerusalén”.

El hecho que más ha cautivado a los arqueólogos es que la moneda, datada sobre el año 132 después de Cristo, tiene inscrita la palabra “Jerusalén”. Y es significativo porque Jerusalén significaba mucho para los conquistadores romanos pero aún más para los rebeldes judíos.

Las monedas del período de Bar Kojvá, cuyo declarado propósito era liberar Jerusalén de la ocupación romana después de la destrucción de la ciudad, son conocidas para los arqueólogos, ya que se han encontrado algunas a lo largo de los años, aunque ninguna con la inscripción de la encontrada en esta ocasión. Su descubrimiento les ayuda a entender la revuelta, que sucedió hace unos 1.900 años. Los rebeldes acuñaron estas monedas sobre monedas preexistentes del Imperio Romano, posiblemente como muestra de desafío al régimen ocupante. Las monedas de los rebeldes mostraban la fachada del Templo, trompetas, harpas, violines e inscripciones como “Redención de Israel” y “Libertad para Israel”.

A pesar de sus intentos, los rebeldes judíos no lograron penetrar en la Ciudad Vieja de Jerusalén, por eso los arqueólogos se preguntan cómo es posible que la moneda llegase a esta parte de la Ciudad Vieja, entre los restos del Templo y la Ciudad de David: “Es posible que un soldado romano de la Décima Legión, apostados en la región, encontrase la moneda en alguna de las batallas que sucedieron en el país y la trajera a su campamento como un souvenir”, señaló el arqueólogo Moran Hagbi, de la Autoridad de Antigüedades.

¿Qué fue la revuelta de Bar Kojvá?

Las indagaciones históricas y arqueológicas basadas en el testimonio del arqueólogo romano Casius Dio, que la revuelta de Bar Kojvá estalló en el 132 después de Cristo, después de que el emperador Hadrian declarase el establecimiento de una colonia llamada “Aelia Capitolina”. Ésta fue construida sobre las ruinas de la Jerusalén judía y comenzó con la construcción de un templo
dedicado al dios Júpiter en el Monte del Templo (o Explanada de las Mezquitas). El establecimiento de una ciudad romana y de un templo idólatra en lugar del templo judío, además de las restricciones religiosas, sublevó a la población judía que quedó en Judea. Lanzaron una gran revuelta contra el gobierno romano bajo el liderazgo de Shimon Ban Kosiba, conocido como “Bar Kojvá”. La revuelta duró unos cinco años, causando pesadas pérdidas humanas en las legiones romanas. La revuelta terminó con la destrucción de cientos de comunidades judías que formaron parte de la revuleta. Bar Kojvá sigue siendo recordado como uno de los grandes héroes de la historia del pueblo judío.

En aquellos tiempos las monedas eran usadas también como herramienta de propaganda y para anunciar algo. En este caso, según los arqueólogos, los rebeldes de Bar Kojvá anunciaban “estamos aquí para quedarnos, somos una nación independiente de los romanos”.