El equipo latino que lucha por la liga de voleibol en Israel

Por: Miriam Barchilon

Un equipo compuesto únicamente por latinos lucha por conseguir el campeonato de la tercera división de la liga de vóley en Israel. Su misión, además de jugar al voleibol, es competir y preservar su cultura hispanohablante. El amor por el deporte y por las raíces ha unido a este grupo de personas para formar su propio equipo.

Hapoel Latinos Kfar Saba es el nombre del conjunto y son el único equipo latino en la liga. Juegan en la Liga Alef de voleibol de Israel, la tercera división, desde que se creó la competición hace 4 temporadas. El grupo está compuesto por una veintena de personas, aunque solo 12 están federadas para jugar partidos oficiales.

Argentinos, chilenos, uruguayos, brasileños, peruanos e incluso israelíes con raíces latinas unen fuerzas para alcanzar la victoria partido a partido. La voluntad de conservar su cultura latina y su amor por el voleibol les une como grupo.

Hablar español, expresión natural y ventaja competitiva

“Las raíces latinas son muy importantes para nosotros y nos aportan un ambiente especial en el equipo”, comenta Daniel Ottenheimer, jugador, administrador y encargado del Hapoel Latinos. El 80% de ellos son inmigrantes provenientes de Latinoamérica y el resto son descendientes de latinos. Sin embargo, el cien por cien habla español y eso forma parte del núcleo del equipo.

De hecho, parte de la clave de su juego es la lengua española. “Es nuestro idioma, es la manera natural en la que nos expresamos”, explica Daniel. “Además, parte de la estrategia y táctica es hablar en español. Los contrincantes no nos entienden y en los partidos eso nos ayuda”, añade.

La mayoría de los integrantes del equipo latino jugaban a vóley como hobby en sus países y quisieron continuar al inmigrar a Israel. En su nuevo país se dedican a la abogacía, a la medicina y a la seguridad. Otros son economistas, policías, autónomos, científicos o trabajan en la industria tecnológica. La base del grupo llegó a Israel hace 20 años, pero a través de los años se han ido sumando más personas.

Tanto en la Liga Alef de voleibol como en el Hapoel Latinos, los jugadores son amateurs. Algunos son exjugadores profesionales y otros amantes del deporte desde hace años. Aunque sean aficionados, el nivel es alto. Este año por primera vez, el equipo que gane la liga ascenderá a segunda división, que sí es profesional. Sin embargo, el equipo latino de momento no se ve en esas posiciones. Temporada tras temporada se han mantenido en la mitad de la tabla.

La Liga Alef de voleibol lleva solo cuatro años en funcionamiento en Israel. Está compuesta por 20 equipos con hombres y mujeres de entre 18 y 60 años. La temporada regular dura de septiembre a marzo y a continuación los playoffs deciden al vencedor. Los partidos se juegan en canchas neutrales en el centro del país para facilitar el acceso y evitar cualquier ventaja de campo.

En estos meses de verano, el Hapoel Latinos Kfar Saba se prepara para la próxima temporada. Dedican sus fines de semana al vóley: entrenan todos los viernes y juegan partidos amistosos todos los sábados. Como bien indica su nombre, el centro de su actividad está en Kfar Saba.

Equipo latino para la ciudad de inmigración latina

La ciudad de Kfar Saba está en el centro de Israel, a menos de 25 kilómetros de Tel Aviv. Se trata de una de las zonas de Israel con más inmigración latina. Según datos de su ayuntamiento, alrededor del 3% de la población de la ciudad es latinoamericana. La municipalidad tiene un programa de adaptación e integración desde hace años destinada a los más de 3,000 residentes hispanohablantes –y subiendo-.

El equipo latino también se beneficia de este plan de ayuda a inmigrantes. Reciben apoyo económico y logístico del Ayuntamiento y del equipo “madre” Hapoel Kfar Saba -que juega en la primera división de la liga de voleibol-. Gracias a ello, este grupo de amigos amantes de la competencia y del vóley representan la cultura latina en el deporte israelí.

“La base del equipo es el amor al deporte que practicamos, mejorar cada día y, por supuesto la parte social”, comenta Daniel. Este aspecto es una de las piezas más importantes para el equipo. Todos son amigos y no hay mejor manera de celebrar la amistad que con un asado para empezar y terminar la temporada. La mayoría ya está pensando en el menú del de septiembre.

 

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