Congelan tumores de mama y pulmón para extirparlos sin cirugía

Views: 642

 

Aparentemente, no hay ninguna relación entre el cáncer y el hielo, pero los científicos israelíes que hay detrás de IceCure han conseguido trazar ese nexo. Lo que hace la tecnología de esta compañía médica es aplicar la crioablación, una técnica que se ha mostrado con éxito en ensayos clínicos en Japón y Estados Unidos. IceCure consigue convertir en bolas de hielo pequeños tumores, tanto benignos como malignos, de pulmón y mama. En definitiva, se trata de congelar estos tumores con nitrógeno líquido para después extirparlos sin procedimientos quirúrgicos demasiado agresivos.

El sistema de crioablación se aplica con temperaturas por debajo del punto de congelación del nitrógeno líquido, permitiendo la congelación del tumor en un procedimiento que requiere unos 15 minutos y solo precisa de anestesia local. IceCure es una startup médica fundada por el especialista en criogenia Alex Levin y el inversor Didier Toubia en 2006, en el seno del acelerador de proyectos emprendedores Naiot Venture, en la localidad israelí de Yokneam. Su director ejecutivo es Hezi Himelfarb: “Esto es el futuro. Todo el mundo está esperando la llegada de métodos menos invasivos, y la crioablación ha demostrado de la tecnología más prometedora para este objetivo”.

Durante más de cuatro años se ha realizado un exhaustivo seguimiento a decenas de personas que habían sido intervenidas con este procedimiento, y el resultado no podía ser más óptimo: ninguno de los tumores extirpados se había regenerado. La FDA de Estados Unidos, la administración encargada de aprobar medicamentos y técnicas médicas, autorizó el uso de IceSense3 (el dispositivo de IceCure) en diciembre de 2010, y desde entonces se han realizado numerosos ensayos en pacientes. Y en Japón, Eisuke Fukuma, del Centro Médico Kameda, ha conseguido la misma eficacia con sus pacientes.

“Este procedimiento es un paso importante para el tratamiento de tumores cancerígenos de mama pequeños y en fase temprana, sustituyendo agresivas intervenciones quirúrgicas por un procedimiento de crioablación mínimamente invasivo”, apunta Fukuma, para quien la crioablación “ofrece una opción de tratamiento mucho más confortable y con mejores resultados cosméticos para pequeños cánceres de mama”. IceSense3 utiliza imágenes de ultrasonido para poder guiar una pequeña aguja hacia el tumor. Una vez alcanzado, la aguja aplica nitrógeno líquido a una temperatura de -170ºC, recubre el tumor y las células se destruyen.

Las células muertas son reabsorbidas por el cuerpo con el tiempo. El paciente, tras someterse al  proceso de crioablación en una intervención que no requiere de más de 15 minutos, puede irse a su casa y no necesita de ningún periodo de recuperación. Este sistema, que ya ha probado su éxito con los tumores de mama de no más de un centímetro y que ha comenzado a ensayarse en enfermos con cáncer de pulmón, podría extenderse a otras tipologías tumorales. Himelfarb, un ingeniero electrónico que llegó a IceCure tras 28 años en la industria de los dispositivos médicos, explica que el equipo de I+D de la compañía está desarrollando una nueva generación de IceSense, así como un nuevo dispositivo para tratar los fibromas uterinos.

Comments: 0

Your email address will not be published. Required fields are marked with *