La tregua de cinco días alcanzada este miércoles en El Cairo entre israelíes y palestinos para Gaza se mantiene durante la mañana del jueves, pese a que su inicio fue poco prometedor.
Israel acusó a las milicias palestinas de romper el alto el fuego con el lanzamiento de al menos ocho cohetes y lanzó cuatro ataques contra Gaza.
Hamás, sin embargo, negó haberse saltado el acuerdo. “No hay ninguna violación de la calma por ninguna de las partes palestinas y nadie en Gaza ha oído de lanzamiento de cohetes”, declaró desde El Cairo el portavoz de Hamás, Izzat Reshiq.
La cancillería egipcia y el jefe del equipo negociador palestino anunciaron la extensión, que comenzó a medianoche. Un portavoz del primer ministro de Israel declinó comentar, aunque su Ejecutivo ya había dado muestras de estar a favor de ampliar el plazo. La extensión del cese al fuego tiene como objetivo dar a las dos partes tiempo adicional para negociar una tregua más prolongada y una hoja de ruta para solucionar la situación en Gaza.
La nueva tregua terminará el martes 19 de agosto a las 00.01 horas. “Se necesitaba más tiempo para discutir algunos aspectos de desacuerdo” con Israel para llegar a un cese del fuego de largo plazo, dijo Azzam al-Ahmed, jefe de la la delegación palestina en El Cairo. “Hay un acuerdo de varios puntos sobre el levantamiento del bloqueo” que asfixia a la franja de de Gaza, añadió.
Mientras Egipto se apresuraba en lograr este tiempo extra de tregua, el miércoles cinco personas murieron en Gaza por la explosión accidental de un proyectil de artillería israelí en un campo de refugiados. Entre los fallecidos está el cámara italiano de AP Simone Camilli.
En las negociaciones para una tregua más duradera, Hamas, que controla la Franja desde 2007, exige la apertura sin limitaciones de todos los pasos fronterizos de Gaza, la construcción de un puerto y aeropuerto, dinero para pagar el sueldo de 44.000 funcionarios suyos y la liberación de 56 presos de Hamas.
Israel exige que la transferencia del cemento y otros materiales de doble uso (civil y militar) se realice bajo control, al temer que pueda ser usado por Hamas para la construcción de túneles. Asimismo, pide libertad de acción para que su ejército pueda actuar ante un túnel cerca de su territorio o un comando a punto de disparar proyectiles. El objetivo a largo plazo del gobierno israelí es el desarme de Gaza, una meta que Hamas rechaza en forma rotunda.
Los mediadores propusieron que el reclamo palestino de construir un puerto y un aeropuerto en Gaza se aplace hasta un mes después de la entrada en vigor de un alto el fuego permanente, según documentos de la negociación. También se aplazaría el canje de prisioneros palestinos por los cuerpos de dos soldados israelíes. La zona de seguridad a lo largo de Gaza podría reducirse y su vigilancia compartida con la Autoridad Palestina de Mahmud Abbas.