El coliving, una nueva forma de alojarse en Tel Aviv

Por: Miriam Barchilón

La moda del coliving ha llegado a Tel Aviv. La combinación de la escasez de vivienda en la ciudad y la falta de negocio de los hoteles tras el inicio de la pandemia mundial del Covid-19 el pasado marzo ha provocado que la cohabitación se haya convertido en una de las soluciones más viables tanto para personas como para negocios.

Dos cadenas de hoteles en Israel están abriendo el camino a otras hacia esta práctica de convivencia y así unirse a la escasa oferta previa de coliving en Tel Aviv. Este fenómeno proporciona precios más asequibles para aquellos que querrían compartir apartamento con compañeros en la ciudad y a la vez soluciona la carencia de turismo causada por el coronavirus.

Parte de esta idea viene importada de Latinoamérica. Yaniv Shtrosberg, gerente de WOM (tres espacios de coliving de Hoteles Brown en la ciudad) y uno de los responsables de esta nueva forma de vivir en Tel Aviv, se ha inspirado en los hostales para nómadas digitales que abrió en el conteniente. Tras su experiencia durante 4 años con gente que busca no solo alojamiento sino también una comunidad, Yaniv ha puesto su grano de arena, con acento latino, en cambiar la forma de vivir en la ciudad israelí.

“En la cadena de hostales que abrí con mis socios en Latinoamérica alojábamos a gente que trabaja allí desde donde viajaba y buscaba alojamiento de medio a largo plazo, y no solo por una noche”, asegura Yaniv. “Mi experiencia en México, Nicaragua, Panamá y Costa Rica, entre otros países latinos, ha inspirado nuestro proyecto de coliving actual en Tel Aviv”, añade el hotelero.

Solución habitacional barata en el centro de Tel Aviv

Vivir en Tel Aviv se ha convertido en un lujo inalcanzable para muchos por culpa de precios comparables a los de capitales europeas o ciudades estadounidenses. La escasez de vivienda desde hace años y la popularidad de la ciudad han provocado que la demanda sea superior a la oferta. El coliving también quiere dar una solución a este problema.

El precio mensual actual de una habitación en un apartamento compartido en Tel Aviv es de 3,000 shekel (880 dólares estadounidenses), sin contar gastos de impuestos, agua, electricidad, gas, televisión, wifi, limpieza, comunidad, etc. Para muchos millenials, ese coste es demasiado elevado. Por ello, el coliving les abre las puertas a vivir en el centro de la ciudad por un coste más asequible.

Las habitaciones de WOM cuestan desde 2,400 shekel (700 dólares) por mes para los espacios más compactos hasta 3,500 shekel (1,026 dólares) por habitaciones de hotel con baño privado. Estos precios incluyen todos los gastos e infraestructuras y comodidades propias de un hotel. Por todo esto, los coliving WOM están casi a plena ocupación. Los cohabitantes suelen ser millenials, en pareja o solteros, o nómadas digitales que “transportan” su oficina en su portátil.

Muchos son de Tel Aviv o del resto de Israel, aunque también hay gente de todo el mundo. Su objetivo es disfrutar de la cultura y de la vida nocturna de Tel Aviv. Unos han perdido sus trabajos y no se quieren comprometer a firmar un contrato de larga duración en un apartamento y otros quieren pasar el verano en la ciudad.

Compacto en espacio y amplio en comunidad

Cohabitar supone compartir todas las áreas de lo que sería un apartamento, excepto la habitación. En el espacio de coliving WOM más compacto, las habitaciones miden de 3 a 4
metros cuadrados para parejas o para personas individuales. Los Pods –capullos en inglés- vienen completamente amueblados, cuentan con Wifi, aire acondicionado, toallas y batas, y un lavabo.

Estos Pods suelen ser bastante pequeños ya que el énfasis está en las áreas comunes: el comedor, la cocina, el salón, el espacio de trabajo, el área deporte y la zona de entretenimiento. En ellos se crea la comunidad que buscan las personas que deciden mudarse al coliving, con conexiones tanto personales como profesionales. Si esta opción es demasiado compacta, las habitaciones de los espacios de coliving en hoteles miden de 16 a 22 metros cuadrados, cuentan con baño privado y son más caras.

En cuanto a las preocupaciones de higiene, el baño en los coliving es compartido por un máximo de tres personas y son de uso individual. En WOM, los habitantes pueden comprobar si están disponibles para su uso a través de una aplicación. El coronavirus, además, ha provocado que la exigencia por la limpieza sea aún mayor, aunque cada habitante sigue siendo responsable de su Pod.

¿Qué es el coliving?

El coliving es una nueva forma de compartir vivienda. Unos años atrás, el coworking vivió una explosión de popularidad cuando personas y pequeñas empresas se unían para trabajar en un mismo espacio de oficinas. El coliving toma la idea y la extiende a la parte más personal: al hogar.

La cohabitación es una nueva manera de compartir vivienda con personas de intereses similares que buscan una comunidad para hacer vida social e incluso sinergias profesionales. El concepto tiene su origen en Sillicon Valley como solución a la escasez de vivienda a precios asequibles para jóvenes con ganas de montar una startup en San Francisco. A partir de ahí, se expandió al resto de Estados Unidos, a Europa, Asia y Latinoamérica, y más recientemente al Medio Oriente.

Con esta lógica, WeWork –nosotros trabajamos en inglés-, una de las empresas pioneras de coworking, acordó hace dos años con el Ayuntamiento de Tel Aviv abrir un edificio de 17
plantas dedicado al coliving. El objetivo del proyecto era convertirse en uno de los mayores espacios de cohabitación del país. Sin embargo, lo que se iba a convertir en WeLive –nosotros vivimos en inglés- está en suspenso tras la accidentada salida a bolsa (oferta pública inicial [IPO]) de la empresa en agosto.

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