Qué es el Schug, el picante Israelí que es una sensación a nivel mundial

Una de las food trends de 2019: creado por yemeníes, se ha convertido en parte fundamental de la cocina de Israel

Hay quienes afirman que en Yemen se encuentra uno de los condimentos picantes más ricos del mundo. Creado por los judíos radicados en ese país ubicado al sur de la Península Arábica, el schug (que también puede escribirse como “skhug”, “sjug” o “zhug”), se ha convertido en parte fundamental de la cocina israelí, y en una de las food trends de este año. Se trata de una salsa que está elaborada en base a distintas variedades de pimientos picantes, pero principalmente jalapeños. A su vez, la receta se completa con cilantro, perejil y ajo, uno de los sabores que más predomina en la mezcla. Perfecta para condimentar los distintos platos, es considerada kosher, ya que no contiene ningún alimento que viole los preceptos judíos, y se ha convertido en una comida típica israelí. 


Origen del schug

Los yemeníes son conocidos por su longevidad, cualidad que atribuyen a la dieta alta en picantes. El schug es uno de los platos típicos del oriente y, al tratarse de una receta que mezcla ajíes picantes, especias, hierbas y ajo, las variantes son muchísimas, pero siempre se escuchará la frase: “Esto sí que pica”. Las dos opciones de schug más utilizadas en la cocina israelí son la roja y la verde, y lo único que cambia es el pimiento picante que se usa. Con una textura y apariencia similar a la del pesto, es perfecto a la hora de condimentar sopas, esparcirlo en un sandwich de pita, utilizarlo para condimentar pastas y carnes, o mojar el falafel. 


Cómo se elabora el shug

Para preparar el schug es necesario contar con un mortero o un procesador de alimentos. Primero se le deberán sacar las semillas a los chiles jalapeños y, en caso de no querer que el schug sea picante en extremo, pueden utilizarse ajíes poblanos. Si bien cada persona tiene su forma favorita de preparar este condimento, la más común es picar en forma gruesa el ajo, el perejil, el cilantro, y mezclarlo todo hasta que quede una pasta con una textura espesa. La base es esa, pero también puede añadirse comino, pimienta o incluso cardamomo. A su vez, se le debe incorporar unas dos cucharadas de aceite de oliva para que tome más textura y, en caso de ser necesario, sal kosher. 

Un plato aburrido o sin mucho sabor puede resultar especial  agregando fácilmente una pequeña cucharada de schug. Este condimento puede transformar cualquier comida típica de Israel en un manjar. Al ser tan picante, no es necesario utilizarlo en cantidad, y por eso también dura mucho. Con una cucharada en las pastas, en un pollo a la parrilla, en un sandwich de pita o en un shawarma, harán que te enamores del schug, el condimento que ha venido para quedarse en la cocina de todas las casas de Israel.