Científicos israelíes incrementan la vida de roedores en un 23%, dicen que podría funcionar en humanos

Científicos israelíes incrementan la vida de roedores en un 23%, dicen que podría funcionar en humanos

 

Según los investigadores de la Universidad de Bar Ilán tras el incremento de una proteína los ratones no solo viven más tiempo, sino que también son menos susceptibles a padecer enfermedades relacionadas con la vejez.

 

La investigación llevada a cabo por el equipo de Haim Cohen de la universidad israelí de Bar Ilán, aumentó el suministro de la proteína SIRT6, que normalmente se reduce con la edad, en 250 ratones. Y en el estudio publicado en la revista Nature Communications, revisada por pares, revelaron que con ese aumento se había incrementado también la expectativa de vida de los roedores.

El estudio señalaba además que los animales estaban más juveniles y eran menos susceptibles a padecer enfermedades como obesidad, resistencia a la insulina o cáncer, ya que la proteína SIRT6 está relacionada con la regulación de varios procesos biológicos.

En realidad, según indicaron, la proteína funciona como una especie de “fuente de la juventud” para ayudar a un envejecimiento saludable.

“De hecho, SIRT6 activa una respuesta física idéntica a la de las dietas que aumentan la longevidad”, decía el comunicado de la universidad.

 

¿En humanos también?

 

“Estos cambios que hemos visto en ratones podrían traducirse a los humanos, y si es fuera así, sería muy emocionante”, dijo Cohen.

“Ese cambio en la expectativa de vida es relevante teniendo en cuenta que un salto equivalente en la expectativa de vida humana nos haría vivir hasta los casi 120”, detalló.

Al determinar cuán juveniles eran los ratones, los investigadores vieron que uno de los síntomas del envejecimiento es perder la habilidad de generar energía tras un corto ayuno, por la dificultad que supone encaminar energía de grasas y ácido láctico. Sin embargo, los ratones más viejos con SIRT6 alto, podían generar energía fácilmente a partir de aquellas fuentes. Tenían menor cantidad de colesterol, menor incidencia de cáncer y podían correr más rápidamente.

Es decir, descubrieron que la proteína controla los niveles de envejecimiento saludable y que al aumentar su actividad se podría, potencialmente, ralentizar el envejecimiento. Sin embargo, Cohen también señala que aún no existen las herramientas para trasladar esto a los humanos.

Porque hacerlo en ratones significa modificar genéticamente a los animales, mientras que aumentar la actividad de la proteína en humanos requiere medicamentos. Sin embargo, su laboratorio está trabajando en ello y prevén resultados en dos o tres años.

 

 

 

 

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